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Autor(es)Think Centre / Prison Insider / Traducida por Andrea Romero Lecrivain

La organización del sistema

Organización del sistema penitenciario

El Singapore Prison Service (SPS) depende del Ministerio del Interior.

A finales de los años 1990, las cárceles fueron reorganizadas en sectores (Clusters) y agrupadas en un vasto complejo penitenciario.

El proyecto del complejo penitenciario de Changi se puso en marcha en el año 2000 y se inauguró en 2004. Actualmente agrupa 12 instituciones:

  • Dos sectores (A y B)
  • Cinco establecimientos penitenciarios diferentes, que comprenden, cada uno, unas zonas de alta seguridad, seguridad media y seguridad mínima
  • El sector C, que comprende la escuela penitenciaria Tanah Merah
  • La cárcel para mujeres de Changi
  • La Autoridad de las intervenciones y de la seguridad (Operationsans Security Command, OSC).

El SPS gestiona igualmente centros de desintoxicación.

El Sector B incluye cinco instituciones. La sección B2 corresponde al centro de admisión, y la B4 al centro de próxima liberación.

Desde principios de los años 2000, el SPS presume de la reinserción de los expresidiarios, mientras mantiene un sistema carcelario deshumanizador que viola numerosas normas internacionales en materia de derechos humanos.

La estrategia de comunicación, "Captains of lives" , puesta en marcha en 19991, transformó la imagen del SPS. El objetivo de las penas de encarcelamiento fue evolucionando, desde un enfoque punitivo a un enfoque orientado a la “reinserción”.

El SPS contrató en 2001 a la agencia Burson-Masteller, la mayor firma de relaciones públicas del mundo, para dirigir esta transformación. Burson-Masteller es especialmente conocida por su trabajo con los regímenes dictatoriales de Argentina, Indonesia, Ucrania, Nigeria y Arabia Saudí2, y por la gestión de crisis ligadas a escándalos corporativos3.

El profesor Jonathan Woodier explica que “a Burson-Masteller se le ha confiado la misión, muy mediatizada, de mejorar la imagen del SPS con no solo una excepcional campaña publicitaria para promover el trato dado a los expresidiarios, sino también la creación de una sociedad sin ánimo de lucro, en la que se invirtió un millón de dólares de Singapur, para incitar a las pequeñas empresas y cooperativas a contratar a personas con antecedentes penales4.

Desde entonces, Burson-Masteller se ocupa de promover los esfuerzos del SPS en términos de “reinserción”, por ejemplo el proyecto Yellow Ribbon Project. Esta sociedad ha implementado un “centro de relaciones con los medios” que gestiona la estrategia de comunicación del SPS, la cual menciona especialmente la excelencia de la organización penitenciaria y de los “programas de reinserción”.
La agencia Burson-Masteller ofrece formación a los portavoces del SPS para “perfeccionar los mensajes del SPS”5. Mediante un control estricto de los medios de comunicación, el Gobierno mantiene una visión aséptica de la realidad de las prisiones.


  1. Singapore Prison Service names PR AOR” en Campaign Asia-Pacific, 7 de agosto de 2012.  

  2. ‘Controversial’ corporate clients” en TheHindu Business Line, 26 de marzo de 2002.  

  3. Corporate Watch, “Burson-Marsteller: Corporate Crimes”, julio de 2002.  

  4. Jonathan Woodier, “Securing Singapore/Managing Perceptions: From Shooting the Messenger to Dodging the Question”, 2006, p. 69.  

  5. Mary Devereux, Anne Pierson-Smith, “Public Relations In Asia Pacific: Communicating Effectively Across Cultures, 2009, p. 101.