Investigaciones Testimonio

Bélgica: encerrado fuera

¿Cómo liberarse de verdad? Antes de cumplir más de veinte años de condena en prisión, Marcus pasó su infancia en un centro de acogida. La reclusión es lo único que ha conocido.

LA PUERTA de la prisión se cierra de golpe detrás de él. De repente, el recluso se encuentra libre. Hacía mucho tiempo que no era libre; tanto, que ha olvidado cómo disfrutar de la libertad.
Cuando el confinamiento físico termina, le toma el relevo otra forma de reclusión. El exrecluso se ve encerrado en una prisión mental de la que puede tardar años en liberarse. Exreclusos, asociaciones y psicólogos, todos ellos describen la reinserción como un proceso laborioso y penoso, pero no imposible. Reportaje.

— Los autores de este artículo son estudiantes de segundo año de máster de la Escuela Universitaria de Periodismo de Bruselas (ULB), 2019. Hemos obtenido su autorización para reproducirlo.

La cárcel no es más que un "drama humano"; por eso, todavía a día de hoy le resulta imposible denegar ayuda a un fugitivo

Marcus se muestra fatalista y no logra alejarse de la prisión mental en la que ha estado recluido toda su vida.

"Lo que esperamos de un preso es que sea autónomo."

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Los desafíos de la reinserción se encuentran a menudo en la mente.

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