BB. Estos encuentros, que van de la mano con el trabajo de Prison Insider, ponen un rostro a tantos esfuerzos, en su mayoría, intangibles. Si bien es cierto que Prison Insider esta día a día conectado con el mundo ─en la medida de lo posible─, su capacidad de acción se ha reducido a la correspondencia electrónica, el teléfono, las videoconferencias desde la llegada del coronavirus. Todos hemos tenido el sentimiento de haber perdido la riqueza del contacto humano y el placer de trabajar juntos. El tema de la prisión no solo interesa a las personas más de lo que creemos, sino que también las moviliza. Por ello, queremos fomentar los encuentros y la sana emulación. El recurso a la prisión es uno de los temas de predilección de los populistas e incluso de los regímenes autoritarios de Brazil, Turquia, Argelia, China, Rusia, etc. Este también es el caso de las democracias plagadas de racismo y desigualdades como los Estados Unidos.
Ningún país sale bien librado a la hora de hablar de sus prácticas penitenciarias. Nuestra intención es crear un espacio permanente para las personas movilizadas por la cuestión carcelaria y reunirlas por un breve momento cada año.
Cuando descubrí el entorno carcelario, en el año 1970, a los activistas ya nos preocupaba el tema de la prisión, por la simple y sencilla razón de que estábamos en ella. Dos grandes “familias” se interesaban entonces en esta cuestión: los católicos y los anarquistas. Es cierto que esta visión es un poco maniqueísta, pero resume, a su modo, dos maneras de ver las cosas: la visión apolítica de preocuparse únicamente por “su recluso” o la alternativa de “echar abajo las prisiones”. Los reclusos de muchas partes del mundo estaban sobre los tejados de las prisiones, y el Grupo de Información sobre las Prisiones (Groupe d’information sur les prisons, GIP) y el Comité de Acción de Reclusos (Comité d’action des prisonniers, CAP) estaban activos.
A comienzos de los años 90, se creó el Observatorio Internacional de Prisiones que, hoy en día, no cuenta con el tan esperado alcance mundial. La Obra de Voluntarios de Prisiones (Oeuvre des visiteurs de prison, OVDP), una asociación de la vieja escuela, se renovó para convertirse en la Asociación Nacional de Voluntarios de Prisión (Association nationale des visiteurs de prison). De este modo, surgió un nuevo movimiento, con el que aparecieron nuevas áreas universitarias, institutos de derechos humanos, instrumentos de derechos humanos. Incluso se logró que la salud de las personas privadas de libertad pasara a ser responsabilidad del Ministerio de Salud y no de la administración penitenciaria. Esta cultura prosperó, la administración penitenciaria evolucionó y el círculo de investigadores en este ámbito se amplió. En cincuenta años, el panorama se transformó por completo y el tema de la prisión comenzó a despertar el interés de disciplinas aparentemente aisladas. Con Concertina, nuestra intención es crear un espacio permanente para las personas movilizadas por la cuestión carcelaria y reunirlas por un breve momento cada año. Los asistentes no tendrán forzosamente la misma opinión y es muy probable que haya serios desacuerdos, pero el comité organizador estará abierto al debate.