Año2017
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Vida cotidiana

El Relator Especial sobre la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles de la ONU (en adelante “El Relator”) denunció, en un informe publicado en el 2014, las condiciones observadas en “la canina” de Topo Chico, un pequeño recinto en el que conviven, en condiciones inaceptables de espacio y salubridad, más de 40 personas que requieren de cuidados especiales.

La infraestructura de la mayoría de las cárceles que el Relator visitó se encuentra deteriorada. En los centros de Nezahualcóyotl Bordo, Santa Martha, Topo Chico y La Mesa, los internos no tenían agua, luz o ventilación en sus celdas. Muchos debían dormir en el suelo o turnarse las camas.

Las condiciones de las instalaciones de la Procuraduría de Justicia de Baja California en Tijuana eran deficientes. Las celdas eran pequeñas, sin agua corriente, luz, ni colchones. El Relator manifestó su preocupación por la existencia de dos celdas que estaban vacías, pero que dadas sus minúsculas dimensiones no permitirían siquiera que una persona se acostara en ellas.

Las celdas son colectivas. Cada persona tiene en promedio 4m² de espacio. La mayoría de las camas son catres o esponjas y los internos tienen que pagar para poder dormir en ellos. Muchos reclusos se ven obligados a dormir en el suelo. Ninguna celda tiene sillas, mesa o armario. Los pocos WC que hay no tienen agua corriente de manera permanente.

Las ventanas permiten recibir un poco de luz del día. La ventilación es escasa.

En muchas cárceles del centro del país, hay hasta 20 reclusos encerrados en celdas construidas para 5 o 6 personas.

Se debe ofrecer tres comidas diarias. Los internos se quejan a menudo de la cantidad y de la calidad.

En penales donde la tasa de ocupación es elevada, solo se alimenta a un tercio de los reclusos. Los demás deben comprar o esperar a que sus familiares les lleven comida (en caso de que el penal lo permita). Los familiares deben pagarle a los custodios o a los reclusos que controlan el penal para poder ingresar alimentos.

La preparación de la comida puede estar a cargo de los internos o de una empresa privada de catering.

Solo algunos internos pueden cocinar en sus celdas, un privilegio por el que se debe pagar.

En algunas prisiones existen tiendas administradas por reclusos en las que se venden víveres.

En mayo de 2014, 450 internos del Reclusorio Preventivo de Guadalajara sufrieron una intoxicación, tras haber ingerido un ceviche de soya en mal estado. La empresa proveedora de insumos La Cosmopolitana pagó una sanción al Estado de331 217 pesos (17 665 USD) y aportó en suplemento 720 mil pesos (38 400 USD)1.

La mayoría de duchas son colectivas. El acceso al agua es deficiente e impide que los internos se duchen regularmente. Los productos de higiene o limpieza de celdas son suministrados por las familias o comprados por los internos.

La presencia de alimañas como cucarachas y ratas es frecuente.

La administración penitenciaria no proporciona toallas higiénicas. Las internas deben comprarlas u obtenerlas a través de sus familias.

Un informe publicado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en 2015, denunció las condiciones de higiene deplorables en las que se encontraba una celda de aislamiento en el penal femenino de Santa Martha (Distrito Federal). Había basura, comida en mal estado y una toalla femenina tirada. Una interna comunicó que no se les permitía sacar la basura ni obtener sus propios productos de higiene, y que solo les proporcionaban dos toallas femeninas durante todo el periodo de menstruación.

En la mayoría de los centros penitenciarios del país, los internos pasan gran parte del día encerrados en sus celdas. Las oportunidades recreativas, deportivas o educativas son escasas.

Los penales de Topo Chico (Monterrey) y de Santa Martha (Distrito Federal) tienen regímenes más flexibles pero esto implica que los autogobiernos ejercen una autoridad importante sobre el personal penitenciario.

“La Voz Penitenciaria” es un concurso de canto organizado, desde hace tres años, en los penales federales. El objetivo de esta iniciativa es reintegrar a los internos gracias al arte. Más de 3000 reclusos, venidos de 26 estados, se presentaron a la audición. La presentación final en la que los jueces eligen al ganador se realiza en el Reclusorio Oriente (Distrito Federal). Como premio, los ganadores graban un disco en un estudio profesional1.


  1. Estigma - “Sueño Nocturno”
    Banda del Reclusorio Oriente participante en “La Voz Penitenciaria”, 30/07/2012 

Se debe pagar para tener acceso a una televisión o a medios impresos.

En el penal de Barrientos (Tlalnepantla, Estado de México) se tiene acceso a esos medios de comunicación de manera gratuita. El internet está restringido.

Los internos del Reclusorio Oriente realizan, desde hace 16 años, la escenificación de la Pasión de Cristo. 83 reclusos se preparan durante dos meses con el apoyo de la Comisión Pastoral Penitenciaria de la Arquidiócesis Primada de México.

Las cárceles mexicanas son conocidas por sus altos niveles de corrupción, sobre todo en penales estatales.

El personal penitenciario y los líderes del autogobierno exigen pagos por un espacio para dormir (puede ir de una plancha en el suelo a una cama), por entrar al baño, por el agua potable y por la comida de la prisión.

Para estar protegido se debe contratar a un guardaespaldas que puede costar entre 2500 y 5000 pesos mensuales (150 a 300 USD).

Para permanecer en un área segura se debe pagar una suma similar. Estos pagos se deben reiterar durante toda la estadía en el penal.

Las familias de los internos deben costear la mayoría de estos gastos.

La Coordinación Informal de Presos en Resistencia (CIPRE) organizó una huelga de hambre que comenzó el 27 de junio de 2015 y duró alrededor de 50 días. En ella participaron internos de varios centros penitenciarios del Distrito Federal, que pedían a las autoridades poner un alto a las torturas y a los abusos perpetrados por el personal de la administración penitenciaria.

Dos motines tuvieron lugar en la cárcel de Cancún entre el 11 y el 12 de octubre del 2015. Las causas evocadas fueron las malas condiciones de vida en el penal y un intento de evasión. Los disturbios dejaron a seis internos y a cuatro policías heridos. Un recluso falleció a causa del disparo que un guardia le dio en el pecho.

Se registraron 74 fugas en 14 prisiones estatales en 2015. La más importante ocurrió en el penal de Cholula (Puebla), el 20 de diciembre: once internos escaparon y solo tres fueron capturados. Un recluso falleció tras una golpiza que le propinaron los agentes de seguridad.

La Ley dispone que para poder aplicar una sanción disciplinaria, el interno debe ser escuchado por un Comité Disciplinario. En la práctica, el personal penitenciario toma estas decisiones de manera arbitraria. El régimen de aislamiento puede aplicarse por largos periodos de tiempo, a veces meses. Los internos pasan entre 22 y 24 horas al día encerrados y se les restringen las llamadas y las visitas de sus allegados.El Relator Especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes denunció en su informe de 2014 las condiciones deplorables y el hacinamiento en las celdas de aislamiento de los penales de Nezahualcóyotl Bordo, Santa Martha, La Mesa y Topo Chico.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en un informe publicado en el 2015, señala las condiciones inhumanas en las que se encuentran las internas aisladas del penal de Santa Martha (Distrito Federal). Una interna reveló llevar tres meses aislada por haber discutido con un jefe de seguridad para exigirle, según ella, que se le respetaran sus derechos.

La CIDH denunció además que los traslados excesivos son una forma de sanción, ya que esta práctica impide que el interno mantenga sus lazos familiares. Según la CIDH, ni el interno, ni la familia, ni el representante legal serían informados previamente del traslado y, en ciertos casos, el interno sería sometido a malos tratos y tortura durante el trayecto.

Les inspecciones corporales invasivas y humillantes a internos y visitantes son frecuentes. En el 156° periodo de sesiones de la CIDH se señaló que, entre los visitantes, las principales víctimas son las mujeres. Además, estas medidas no tienen un impacto significativo en términos de seguridad ni de prevención de ingreso de objetos ilegales. La CIDH considera que estas revisiones buscan desincentivar las visitas, que implican un costo logístico y administrativo para la administración penitenciaria.

El narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán se escapó de la cárcel de máxima seguridad Altiplano, el 11 de julio, a través de un túnel de un kilometro y medio de largo que conectaba su celda con una casa en construcción. Este evento tuvo una importante cobertura mediática a nivel mundial y dejó en evidencia la corrupción existente en las cárceles mexicanas.