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Vida cotidiana

Las condiciones de vida materiales son difíciles en las prisiones, sobre todo en Roumieh. El Gobierno reconoce que los edificios no cuentan con instalaciones sanitarias, ventilación e iluminación, y que carecen de una regulación adecuada de la temperatura. El acceso al agua potable no se garantiza. Las celdas de este establecimiento, construidas para dos reclusos, a veces albergan hasta diez personas.

El Centro Libanés de Derechos Humanos (CLDH), señala en su informe de 2015 que las estaciones de policía están hechas para alojar a las personas solamente durante unas cuantas horas, pues las celdas son estrechas y a veces sin ventanas ni ventilación. Sin embargo, ciertas personas pasan allí varias semanas.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha financiado algunas obras para mejorar los sistemas de ventilación en la prisión militar de Riyaniyeh y la de Trípoli 1.

En su informe de 2013, la ALEF denuncia que los alimentos distribuidos en los establecimientos penitenciarios son de mala calidad. Algunos reclusos son privados de comida si no obedecen a los senior prisoners (ver población reclusa) o a los guardias.

Las estaciones de policía, en las que algunas personas son encarceladas durante varias semanas, no forman parte de la cadena de suministro de alimentos de las prisiones, indica el Centro Libanés de Derechos Humanos (CLDH) en abril de 2015.

El personal médico es insuficiente. La atención sanitaria, que ha mejorado en Roumieh gracias a la presencia de equipos más eficaces y a la formación del personal, sigue siendo insatisfactoria. Los centros médicos están sobrecargados y las ONG informan sobre numerosos decesos provocados por la negligencia o la incapacidad del sistema de salud.

En su informe de enero de 2013, la ALEF hace énfasis en el problema de las drogas. Un antiguo recluso relató en 2015 al periódico Equaltime haber sido encarcelado con traficantes de droga a pesar de ser toxicómano. En Roumieh, las drogas circulan en grandes cantidades, los guardias permiten su entrada y hasta las consumen. Los servicios de salud no ofrecen ningún tratamiento psiquiátrico ni ningún programa de desintoxicación, añade la Asociación Justicia y Misericordia (AJEM).

En el 2014, el Comité Internacional de la Cruz Roja ayudó a desinfectar las celdas de la prisión de Trípoli para evitar la propagación de escabiosis y de otras enfermedades contagiosas 1. En el 2015, participó en la construcción de un nuevo centro médico en la prisión de Zahlé.

Los motines son frecuentes en la prisión de Roumieh debido a la sobrepoblación del establecimiento.

Un mes después del motín que tuvo lugar en abril en la prisión de Roumieh, se hicieron públicos algunos vídeos clandestinos en los que se observa a los guardias infligiendo torturas a los reclusos. Estos vídeos comprueban las graves sevicias a las que son sometidas las personas en este establecimiento 1.

Una nueva revuelta tuvo lugar el 23 de julio de 2015 en ese mismo establecimiento. Los internos elaboraron una lista de reclamos para mejorar sus condiciones de reclusión. En dicha lista figuraban el acceso a internet y a teléfonos celulares, entre otros 2.


  1. Informes anuales de 2015 de Human Rights Watch y de Amnistía Internacional publicados en 2016. 

  2. International Business Times, “Los reclamos de los manifestantes de la prisión de Roumieh para mejorar sus condiciones”, 23 de junio de 2015 (en inglés).