— Publicado el 14 marzo 2019.

Más de 300 presos políticos están en huelga de hambre en Turquía, algunos de ellos desde hace más de 100 días. El objetivo de esta protesta es denunciar el aislamiento del líder kurdo Abdullah Öcalan y la represión que reina en el país.

Esta huelga de hambre se enciende como una “alarma” en una sociedad en la que se silencian las voces disidentes, afirma el autor del artículo, que desea permanecer anónimo.

Esta protesta no es un sacrificio ni una acción individual

...la visita se autorizó principalmente para calmar los rumores de su muerte...

Los colectivos que asumen el riesgo de protestar sin autorización andan sobre arenas movedizas.

Los recursos contra la arbitrariedad aún no se han extinguido.