Sarah Bones se encuentra con Earl, un antiguo recluso que pasó los últimos 50 años de su vida tras las rejas.

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Earl Reinhardt, de 75 años de edad, poco tiempo después de su salida de prisión, donde pasó la mayor parte de su vida adulta. — ©Sarah Bones
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Luego de haber pasado 50 años de su vida tras las rejas, a sus 75 años, Earl Reinhardt está a punto de ser liberado, sin ninguna preparación, sin dinero, sin destino fijo, y sin familia o amigos que le brinden su apoyo una vez que haya cruzado la puerta de la prisión. — ©Sarah Bones
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En una entrevista con los trabajadores sociales de la prisión Laural Highlands SCI en Somerset, Pensilvania, Earl confesó que no deseaba salir y que no sabía adónde ir ni cómo sobrevivir. — ©Sarah Bones
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Earl piensa que si mantiene un bajo perfil y permanece tranquilo, tal vez olvidarán liberarlo. — ©Sarah Bones
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Desde su salida de prisión, Earl vive en las calles de Reading, Pensilvania, en las que pasa la mayor parte de su día sentado en este banco. — ©Sarah Bones
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Cuando se le acercan, Earl muestra su tarjeta de recluso, lo único que le queda para identificarse. — ©Sarah Bones
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Earl buscando refugiarse de la fría lluvia de Reading, PA. — ©Sarah Bones
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Aún vestido con su chaqueta de la prisión —solo que ahora con su nombre tachado—, Earl intenta protegerse de la lluvia bajo el techo de una tienda abandonada. — ©Sarah Bones
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Earl acude a la oficina de bienestar social para pedir ayuda, ya que no tiene un hogar y necesita medicinas para su presión arterial. Las filas son demasiado largas, Earl prefiere no aguardar en ellas. — ©Sarah Bones
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Earl saliendo de una tienda de cigarrillos tras haber comprado un paquete con el dinero de sus limosnas. — ©Sarah Bones
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Sentado en una cafetería, Earl habla de lo difícil que es la vida en las calles y de su deseo de volver a la prisión, a la que tanto extraña. Está pensando incluso en cometer un delito para poder regresar. — ©Sarah Bones
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Me despido de Earl mientras camina por las calles de Reading, donde abundan las personas sin hogar. Earl cena en los comedores de beneficencia y pasa mucho tiempo en la biblioteca para protegerse del frío. — ©Sarah Bones
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Encontré a Earl en un hospital de Reading, en el que recibió atención médica por fractura de costillas, enfisema, hipertensión y malnutrición. — ©Sarah Bones
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Después de ocho semanas en el hospital, los trabajadores sociales lograron ubicar a Earl en un hogar de ancianos en el que parece estar a gusto. Allí recibe una atención médica excelente y se siente casi como si estuviera de nuevo en la prisión. — ©Sarah Bones
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Me despedí de Earl y le agradecí por haber compartido su historia. — ©Sarah Bones
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Earl falleció en el hogar de ancianos en junio del 2005. — ©Sarah Bones
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Sarah Bones

Fotógrafa

En 1969, a sus 13 años, Sarah Bones ahorra para comprar su primera cámara de 35mm. Inmediatamente, empezó a recorrer la ciudad de Filadelfia para fotografiar la vida y las circunstancias de las personas que vivían en las calles. Como fotógrafa y documentalista profesional, su constante pasión y valor para contar la historia de personas necesitadas, la llevaron a África, Asia, Guatemala y Cuba. Localmente, se interesó en las prisiones y en los refugios para personas sin hogar, así como en la intensidad de las campañas políticas. Sarah Bones es miembro del grupo "Photographers for Hope", liderado por David Bernett y Ana Wang.

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